Un Visillo
2006 May 31
Hoy es la primera vez que un texto mío publicado en letra impresa no tiene el brillo de tus ojos. No sonrió la mañana entre tus gafas y el papel. No se agitó una mano despacio, para pasar las hojas. No se levantó la vista en sonrisa al cabo del rato.
Me he sentado junto a la ventana. Antes de comer. He abierto las revistas. Las he ojeado. Nadie…silencio…¿ es que se tamizaría la luz?…
La mañana crecía, yo seguía ahí, leyendo para mí, en un vacío de pasos.
Sin embargo, al terminar de leer e ir a levantarme, un visillo, se ha movido, imperceptiblemente, como una carícia…
Quién sabe…
Quizá el visillo se apartó para que penetrara por la ventana el brillo de aquellos ojos que ese día no se posaron en tus textos. Quizá el movimiento del visillo fue el anunció de que, a pesar de la ausencia, el dueño de aquellos ojos se acordaba de tí. Quizá el visillo era portador de una caricía, de una sonrisa… ¡Quién sabe!