Cosas Personales.
Un día de temas personales y personalistas… ¿interesará eso a mis sufridos y pacientes lectores?…a veces me da la impresión de que leer los sucesivos casos de los que se compone la vida cotidiana de la dueña de este blog debe ser un verdadero pestiño.
Personalismos, digo; verán ustedes, la vida es algo de lo más surrealista a poco que una se ponga a considerarla. Al menos la mía. Siempre digo que en mi modesto caso cuando algo puede liarse se liará sin más dilación.
Y desde el viernes a mí se me habían liado las cosas.
A las diez de la mañana recibí una de esas llamadas que te deja todo el fin de semana, como diría Cervantes, “con el ánimo en suspenso” .
Bueno, hay que decir que el viernes por la mañana yo de entrada amanecí con un dolor de cabeza preocupante, digo, porque no era normal. Pero tuve poco tiempo de ocuparme del dolor de cabeza, porque sonó el teléfono y me llamaban del Instituto, que a ver porqué no había yo pedido seguir en comisión de servicios que había ido el Inspector (a los Inspectores de Educación yo siempre les pongo mayúsculas, vaya a ser que se enfaden conmigo), y que habían llamado de Personal (idem para las mayúsculas).
Y yo inocente, ingenua, tontorrona y simplona que soy, dije la verdad verdadera:
“Pero cómo voy a pedir nada, si cuando fui me dijeron que no hacía falta ya que pidiera”…
Y la jefe de estudios, que es un encanto contestóme algo así como que ya lo sabía, que ya le había dicho al Inspector y que yo me quedaba sí o sí, pero que lo procurara arreglar en Personal. (Con mayúsculas).
Pues señor, voy esta mañana, empiezo a contar el problema, (yo que había estado todo el fin de semana pensando en las cantidad de papeles que a partir de ahora me iban a pedir para que me divirtiera un poquito en junio) y sucede que doy con una señorita encantadora, que se sabe la historia, y que además me dice que no, que no tengo que rellenar ni un solo papel, que toma nota y que no me preocupe.
Cuando salía de allí, hasta me molestaba menos la sinusitis…